La clasificación de la Selección a la final del Mundial 2026 no solo desató la ilusión de los hinchas, sino que también hizo resurgir una declaración de Lionel Messi que, con el paso del tiempo, adquirió un carácter casi profético.
La frase fue pronunciada en diciembre de 2005, cuando el rosarino tenía apenas 18 años. Recién comenzaba a ganar lugar en el primer equipo del Barcelona y todavía esperaba cumplir uno de sus mayores sueños: disputar un Mundial con la Selección Mayor.
En una entrevista con la agencia EFE, Messi dejó una confesión que hoy recorre las redes sociales. "Sería lindo un Argentina-España en la final del Mundial. Estaría bueno disputar la final con mi país y hacerlo contra el país donde estoy jugando", expresó.
En aquel momento, el delantero venía de consagrarse campeón del Mundial Sub 20 y era una de las grandes promesas del fútbol argentino. Además, reconocía que le resultaba "increíble" que Diego Maradona lo señalara como el heredero de la camiseta número 10 de la Selección.
Aquella posibilidad, sin embargo, nunca llegó a concretarse en el Mundial de Alemania 2006. El único escenario en el que Argentina y España podían enfrentarse era la final, pero ambos quedaron eliminados antes. El equipo de José Pekerman cayó por penales frente a Alemania en los cuartos de final, mientras que España fue eliminada por Francia en los octavos.
21 años después, el destino terminó cumpliendo aquel deseo de juventud. Argentina y España disputarán este domingo 19 de julio, desde las 16, la final del Mundial 2026 en el New York/New Jersey Stadium.
Para Messi será mucho más que un partido por el título. También será la concreción de una imagen que imaginó cuando todavía era un adolescente que recién empezaba a escribir su historia. Ahora, convertido en el capitán de la Selección y uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos, tendrá la oportunidad de cerrar el círculo levantando una nueva Copa del Mundo ante el país que lo vio convertirse en leyenda.